“Encúmbrate con los suenos”

Apr 11, 2014   //   by Dairo Rubio   //   Comentarios  //  No Comments

Condor flyUn hombre encontró en el campo un huevo muy grande. Jamás había visto nada igual y decidió llevarlo a su casa. -¿Será de avestruz? Preguntó su mujer. -No, se ve demasiado abultado. Dijo el abuelo. -¿Y si lo rompemos? Propuso el ahijado. -Es una lástima. Perderíamos una hermosa curiosidad. Dijo la abuela.

Decidieron acercárselo a la pava que estaba empollando.

A los 15 días nació un pavito oscuro, grande y nervioso que con mucha avidez comió todo lo que encontró a su alrededor. Luego miró a su madre con vivacidad y le dijo: -¡Vamos a volar!

La pava se sorprendió de la ocurrencia de su crío y le respondió: -Los pavos no vuelan y te va a hacer mal comer tanto y tan apurado.

Toda la familia trató de controlar la avidez del recién nacido, de modo que aprendiera a comer moderadamente, pero cada vez que terminaba de hacerlo, les decía:  -¡Vamos, vamos a volar!

Ante cada propuesta, sus hermanos le repitieron una y otra vez que los pavos no vuelan y que debía comer poco y tranquilo… Por esa razón, a medida que pasaron los días, el pavito fue hablando más de comer y menos de volar. Así creció y murió… en el corral de pavos.

Al final, los demás se dieron cuenta que no era un pavo… era un cóndor y había nacido para volar hasta los 7.000 metros de altura… Pero nunca se atrevió a volar.

Somos más de 7 millones los seres humanos que habitamos el planeta Tierra; y lo cierto es que somos diferentes, y el hombre se diferencia de la mujer… no solo en la estatura, el origen, el nombre, u otras cosas que hacen que no nos acerquemos más, sino que en cada ser humano hay algo que se puede describir como un don maravilloso de la unicidad. Por dentro todos somos únicos, diferentes, y eso nos lleva a la actitud de querer alcanzar… Pero también es posible que dejemos de luchar y no pongamos más empeño.

Muchas veces el hombre o la mujer aun teniendo suenos extraordinarios, resultan en otro corral… y allí son vistos como extranos; quizás se les acepte en el grupo, pero al pasar de los días si no tienen suficiente fuerza espiritual para luchar y ser diferentes, solo van a amoldarse a la cultura de ese corral, perdiendo su propia identidad.

Para personas así, el riesgo de morir entre los pavos es muy grande. Acaso, podrías tú estar en una situación parecida. ¿Has anhelado levantar el vuelo y te han detenido? ¿A cuántos has animaste a volar contigo? Te has puesto a considerar ¿de qué estás tú hecho? Lo has descubierto? ¡Estás para volar!  “Vuela ahora mismo como nadie lo ha hecho...”
*”¿Por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar?” (Helen Keller)

*” Hay un pasado que se fue para siempre, pero hay un futuro que todavía es nuestro” (F. W. Robertson).

*Y en la Biblia encuentras una maravillosa definición que te ayuda a levantar el vuelo: “El Señor sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.”

Todo aquello que puedas o sueñes hacer, comiénzalo. La audacia contiene en si misma genio, poder y magia. !Adelante!
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