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Entregado en hacer el bien

Un sencillo hombre de casi 70 años, se ganaba la vida vendiendo ropa. Salía todos los días a trabajar y llegaba con algo de dinero a casa y así mantenía a su esposa. A pesar de todas las carencias y dificultades, nada  le derrotaba. Seguía trabajando dia a dia con buen ánimo para hacer las cosas. Anhelaba tener una bicicleta para mejorar su situacion. Así que un día juntó para comprar una que vendían en un depósito de usados. Cuando llegó a casa, se dio a la tarea de  repararla. Pasaron varios meses y la bicicleta estaba casi lista. ¡El hombre estaba muy emocionado y tenía toda la ilusión de probar su cicla!

Paso el tiempo, y un día el hombre se encontró a un viejo amigo. -¡Hola, Juan! ¡Pero qué milagro! ¿Cómo has estado?- Preguntó con el característico ánimo. -Juan sólo lo miró y se le nublaron los ojos. -Muy mal.- Respondió con tristeza. -Unos ladrones entraron a mi casa y robaron mi bicicleta, con la que salía a vender mis hamburguesas. También se llevaron mi estufa, los tanques de gas y hasta mi ropa. Ahora ya no tengo con qué trabajar. Alguien me prestó algo en que cocinar… Y aunque sea saldré a vender cargando la canasta en los hombros.

El viejo, escuchó toda la historia de su amigo. Suspiró. -Juan, yo tengo una bicicleta que te puede servir. Te la regalo. Ve por ella a la casa cuando puedas. Pero el lunes quiero que comiences a trabajar con ella. Con lágrimas en los ojos, Juan aceptó. Y el hombre cedió su bicicleta a alguien que la necesitaba más, sin importarle lo mucho que había trabajado en ella.

El dicho popular de “Haz el bien sin mirar a quién”, nos recuerda que cada vez que podamos y aun cuando pensemos que no alcanzamos, debemos disponernos a ayudar a otros. El propio Hijo de Dios, Jesucristo, dijo: “Siempre tendréis pobres y necesitados con vosotros”. Dando a entender que el corazón del ser humano está diseñado para proveer a las necesidades que surgen.

¿Cuál es tu reacción ante una necesidad? ¿Eres generoso? ¿En qué proporción de tu vida,  puedes clasificarlo?. Es mejor dar que recibir, aunque algunas veces nosotros mismos hayamos sido bendecidos por otros. Nuestro Padre celestial no se  queda con nada, todo lo da a sus hijos amados.

*”Sé el motivo por el que alguien sonríe. Sé la razón por la que alguien se siente amado y cree en la bondad de las personas”. (Roy T. Bennett – Politico estadounidense).

*“Cuando cruces por las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas; cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas”. (Libro del profeta Isaias).

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