“Inesperado regalo en Navidad”

Dec 13, 2012   //   by Dairo Rubio   //   Comentarios  //  1 Comment

“Paúl acababa de recibir un automóvil de parte de su hermano como regalo de Navidad. Era la Nochebuena cuando salió de su oficina, y vio a un muchachito del barrio que  caminaba curioso  alrededor del flamante auto.  -“¿Es este su auto señor?” preguntó.  Paúl asintió. -“Mi hermano me lo regaló por Navidad.”

El joven estaba asombrado. -“¿Quiere decir que su hermano se lo regaló y que no le costó ni un centavo?, vaya, ya quisiera…”  Paúl se imaginó lo que deseaba. Tener un hermano como el suyo. Pero lo que el muchacho le dijo lo sacudió: -“Desearía,” continuó el chico, “poder ser un hermano como el suyo”. Paúl miró al muchacho sorprendido, e impulsivamente añadió, “¿Te gustaría dar una vuelta?”  -“Claro que sí, me encantaría”.   Luego de un corto paseo, el jovencito se volvió y con los ojos encendidos, dijo, “Señor, ¿le importaría manejarlo frente a mi casa?”  Paúl sonrió. Creyó saber lo que el chico quería. Mostrar a sus vecinos que podía llegar a casa en un automóvil.  Pero se equivocó nuevamente…”

-“¿Podría detenerse donde están esas dos gradas?” preguntó el muchacho. Subió y pronto Paúl lo oyó regresar, pero no venía rápido. Estaba cargando a su pequeño hermano lisiado. Lo sentó al final de la grada, luego lo giró para que pudiera ver el auto.  -“Ahí está amiguito, como te dije adentro. Su hermano se lo regaló por Navidad y no le costó un centavo. Y algún día yo te voy a regalar uno igual…así podrás ver todas las hermosas cosas en las ventanas navideñas que te he estado tratando de describir.”
Paúl salió del auto, levantó al muchachito y lo sentó en el puesto delantero. Luego el chico mayor subió atrás y los tres empezaron un gran paseo navideño.  Esa Nochebuena, Paúl aprendió lo que Jesús quería decir cuando dijo, “Hay mayor alegría en dar…”

Son tantas las personas que en ésta Navidad no tendrán modo para salir de sus casas, que no contarán con recursos para comprar algo, otras que tendrán que atender a enfermos o moribundos pues nadie más lo podría hacer.
Cuando estés celebrando la Noche buena, acuérdate de elevar una oración de agradecimiento por lo que puedes tener, y un clamor de intercesión por aquellos que nada tienen.

¿Cuál ha sido tu mejor Navidad? ¿Y el regalo que más recuerdas? Sabes. Hay muchos que no saben que es la Navidad. ¿Porqué no buscar a alguien así hoy, y lo invitas a comer, o le compras algo, o simplemente le abrazas?

*”Si no sabes qué regalar en esta Navidad, regala tu amor” (Anónimo).

*”Jesús no tuvo sitio en la posada. Tú tienes un corazón bien grande. Seguro que le ayudarás a encontrar un rincón. ¡Feliz Navidad!”

¡Encuéntranos</p>
<p>                                                          en Facebook!

1 Comment

¿Qué opinas?

Únete a la transformación de la familia con tu aporte:

Ingresa tus datos para recibir El Comentario de Hoy en tu buzón