“!Listo para Volar!”

Jun 19, 2013   //   by Dairo Rubio   //   Comentarios  //  No Comments

Volar free“Un hombre encontró en el campo un huevo muy grande. Jamás había visto nada igual y decidió llevarlo a su casa.
-¿Será de avestruz? Preguntó su mujer.  -No, se ve demasiado abultado. Dijo el abuelo.  -¿Y si lo rompemos? Propuso el ahijado.
-Es una lástima. Perderíamos una hermosa curiosidad. Dijo la abuela. Decidieron acercárselo a la pava que estaba empollando.

A los 15 días nació un pavito oscuro, grande y nervioso que con mucha avidez comió todo lo que encontró a su alrededor.
Luego miró a su madre con vivacidad y le dijo: -¡Vamos a volar!

La pava se sorprendió de la ocurrencia de su crío y le respondió: -Los pavos no vuelan y te va a hacer mal comer tanto y tan apurado.

Toda la familia trató de controlar la avidez del recién nacido, de modo que aprendiera a comer moderadamente, pero cada vez que terminaba de hacerlo, les decía:  -¡Vamos, vamos a volar!

Ante cada propuesta, sus hermanos le repitieron una y otra vez que los pavos no vuelan y que debía comer poco y tranquilo… Por esa razón, a medida que pasaban los días, el pavito fue hablando más de comer y menos de volar. Así creció y murió… en el corral de pavos.

Al final, los demás se dieron cuenta que no era un pavo… era un cóndor y había nacido para volar hasta los 7000 metros de altura… Pero nunca se atrevió a volar”.

Aunque hemos sobrepasado los 7 millones de seres humanos habitando el planeta Tierra, lo cierto es que somos diferentes; no solo el hombre se diferencia de la mujer… no solo es la estatura, el origen, el nombre, o tantas otras cosas que impiden que nos acerquemos más, sino que en cada ser humano hay algo que se puede describir como un don maravilloso de la unicidad. Adentro somos únicos, diferentes, por eso podemos alcanzar o podemos dejar de luchar por alcanzarlo.

Muchas veces el hombre o la mujer aun teniendo sueños extraordinarios, resultan llegando a otro corral en donde son vistos como extraños; quizás se les acepte en el grupo, pero al pasar de los días si no tienen suficiente fuerza espiritual para luchar y ser diferentes, entonces, resultan amoldandose a la cultura de ese nuevo corral.

El riesgo de morir entre los pavos es muy grande. ¿Y tú no eres pavo, verdad? ¿Cuánto volaste este año? ¿A cuántos animaste a volar contigo? Te has puesto a considerar ¿de qué estás hecho? ¿Lo has descubierto? ¡Estás para volar!  “Vuela como nadie vuela…”

*”¿Por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar?” (Helen Keller).

*” Hay un pasado que se fue para siempre, pero hay un futuro que todavía es nuestro”
(F. W. Robertson).

*”Dios da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (Profeta Isaias).

¿Qué opinas?

Únete a la transformación de la familia con tu aporte:

Ingresa tus datos para recibir El Comentario de Hoy en tu buzón