“Mejor es hacer el Bien”

Jan 10, 2017   //   by Dairo Rubio   //   Comentarios  //  No Comments

profesor25b55dUn estudiante universitario salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo debido a su bondad para quienes seguían sus instrucciones. Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias.

El alumno dijo al profesor:  -“Hagámosle una broma; escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre”.

“Mi querido amigo” – le dijo el profesor –“nunca debemos divertirnos a expensas de los pobres. Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre. Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre”.

Lo hicieron y ambos se ocultaron entre los arbustos. El hombre pobre, terminó sus tareas, y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y su abrigo. Al ponerse el abrigo deslizó el pie en el zapato, pero al sentir algo adentro, se agachó para ver qué era y encontró la moneda. Pasmado, se preguntó qué podía haber pasado. Miró la moneda, le dio vuelta y la volvió a mirar. Luego miró a todos lados, pero no vio a nadie. La guardó en el bolsillo y se puso el otro zapato; su sorpresa fue doble al encontrar la otra moneda. Sus sentimientos lo sobrecogieron; cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta, hablando de su esposa enferma y sin ayuda y de sus hijos que no tenían pan y que debido a una mano desconocida no morirían de hambre.  

El estudiante quedó profundamente conmocionado y se le llenaron los ojos de lágrimas. -“Ahora”, dijo el profesor –“¿no estás más complacido que si le hubieras hecho una broma?”.

El joven respondió: -“Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré. Ahora entiendo algo que antes no entendía: es mejor dar que recibir“.

 

El dicho popular de “Haz el bien sin mirar a quién”, nos recuerda que cada vez que podamos y aun cuando pensemos que no alcanzamos, debemos disponernos a ayudar a otros.

El propio Hijo de Dios, Jesucristo, dijo: “Siempre tendréis pobres y necesitados con vosotros”. Como dando a entender que el corazón del ser humano está diseñado para proveer a las necesidades que surgen.

¿Cuál es tu reacción ante una necesidad? El ser generoso, ¿en qué proporción de tu vida,  puedes clasificarlo?.

Es mucho mejor dar que recibir, aunque algunas veces nosotros mismos hemos sido bendecidos por otros.

Nuestro Padre celestial no se  queda con nada, todo lo da a sus hijos amados.

“Cuando cruces por las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas; cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas”. (Libro del profeta Isaias).

Cada mañana al despertar tenemos dos opciones: podemos optar por sentirnos bien con nosotros mismos o sentirnos mal. ¿Por qué vamos a elegir esto último?.

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