“No al desánimo”

Jan 2, 2013   //   by Dairo Rubio   //   Comentarios  //  No Comments

Demosthenes_orator_Louvre“El joven Demóstenes soñaba con ser un gran orador, sin embargo este propósito parecía una locura pues su trabajo era humilde, y de extenuantes horas a la intemperie. No tenía el dinero para pagar a sus maestros, ni ningún tipo de conocimientos, y además era tartamudo.

Se decidió persistir cada día y empezó a asistir a los discursos de los oradores y filósofos más prominentes de la época. Ansioso, no perdió tiempo en preparar su primer discurso. Su entusiasmo duró poco. La presentación fue un desastre. A la tercera frase fue interrumpido por los gritos de protesta de la audiencia:  ¿Para qué nos repites diez veces la misma frase? ¡Habla más alto! ¡No te escuchamos!. Las burlas acentuaron el nerviosismo y el tartamudeo de Demóstenes, quien se retiró entre los abucheos sin terminar su discurso. Cualquier otra persona hubiera olvidado sus sueños para siempre.  En vez de desanimarse, Demóstenes lo tomó como un desafío. “Tengo que trabajar en mi estilo.”  

“Entonces, se afeitó la cabeza, para así resistir la tentación de salir a las calles. De este modo, día a día, se aislaba hasta el amanecer practicando. En los atardeceres corría por las playas, gritando con todas sus fuerzas para ejercitar sus pulmones. Entrada la noche, se llenaba la boca con piedras a fin de forzarse a hablar sin tartamudear.  Al regresar a casa se paraba durante horas frente a un espejo para mejorar su postura y sus gestos. Así pasaron meses y años, antes de que reapareciera ante la asamblea defendiendo con éxito a un fabricante de lámparas, a quien sus ingratos hijos le querían arrebatar su patrimonio. En esta ocasión la seguridad, la elocuencia y la sabiduría de Demóstenes fueron ovacionadas por el público hasta el cansancio. Demóstenes fue posteriormente elegido como embajador de la ciudad”. 

Los grandes hombres se forjaron en la escuela de muchos fracasos anteriores; por esto se levantaron de la nada comprendiendo que la insistencia vence. Para aprender a vencer por medio de la insistencia, debemos practicar diariamente en el terreno del fracaso hasta que hayamos dominado a aquello que nos intimidaba y nos vencía.

¿Qué piensas de hombres como éste? No olvides  que las mejores actitudes en una persona deben ser: La fe, el optimismo, la insistencia y la perseverancia.
No te rindas ante un fracaso, tú tienes un gran potencial que requieres descubrir. Insiste y persevera.

*”Mantén tu compromiso con la vida, convierte los imposibles en posibilidades, tus sueños te esperan”. 

*”Si tienes claro el objetivo, si aún conservas algo de fuerza y voluntad, si mantienes los ojos puestos en Dios y crees, obedeces y perseveras con fe, te aseguro que alcanzarás tus sueños”. (José Luis Cinalli).

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