“Quién empacó tu Paracaidas?”

Jun 4, 2014   //   by Dairo Rubio   //   Comentarios  //  No Comments

Un día estaba en un restaurante y un hombre lo saludó: -“Hola, usted es Charles Plumb, era piloto en Vietnam y lo derribaron verdad?” –“Y usted, ¿cómo sabe eso?”, le preguntó Plumb. -“Porque yo empacaba su paracaídas. Parece que le funcionó bien, ¿verdad?”.  El piloto casi se ahogó de la sorpresa y con mucha gratitud le respondió:-“Claro que funcionó, si no, hoy yo no estaría aquí”. Estando solo Plumb no pudo dormir esa noche, meditando: -“¿Cuántas veces vi en el portaviones a ese hombre y nunca le dije buenos días, yo era un arrogante piloto y él era un humilde marinero?”. Pensó también en las horas que ese marinero paso en las entrañas del barco enrollando los hilos de seda de cada paracaídas, teniendo en sus manos la vida de alguien que no conocía.

Después de ese encuentro, ahora, Plumb comienza sus conferencias preguntándole a su audiencia: -“¿Quién empacó hoy tu paracaídas?”. Creo que todos tenemos a alguien cuyo trabajo es importante para que nosotros podamos salir adelante. Uno necesita muchos paracaídas en el día: uno físico, uno emocional, uno mental y desde luego uno espiritual.   Es posible que en los desafíos que la vida nos plantea diariamente, perdamos de vista lo que es verdaderamente importante y a las personas que nos salvan en el momento oportuno sin que se los pidamos.

Dejamos de saludar, de sonreír… de dar las gracias, de felicitar a alguien, o aunque sea, decir algo amable sólo porque sí. Y puede que seamos juzgados como arrogantes, sin saberlo.  Desde hoy, en esta semana, este año, cada día, trata de fijarte en quién empaca tu paracaídas, y agradécelo. Una felicitación para todos aquellos que hacen trabajos humildes y que aunque no son reconocidos por los demás, sus actividades y servicios son básicos para el buen funcionamiento de algo o de alguien.

*En el siglo 18 el Dr. Samuel Johnson, quien fue también poeta y literato de Inglaterra, tenía una frase definitiva: “La arrogancia no es delicada, es la complacencia de si mismo tomando ventaja de los demás”.

*Desde otro punto de la geografía, el escritor español Francisco de Quevedo manifestaba: ”El agradecimiento es la parte principal de un hombre de bien”.

 *Y el apóstol de los gentiles Pablo nos invita:  ”Den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para nosotros en Cristo Jesús”.

“El orgullo divide a los hombres, la humildad los une”


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