Aprende a Bendecir a los tuyos

“¿Abuela, me vas a bendecir?, preguntó mi nieto Daniel”. <<Me sorprendió a la vez que me agradó oírle decir esto. Durante tres semanas, cada vez que hablábamos con Daniel le había estado dando una bendición por teléfono y su pregunta me hizo ver que las palabras con que le había estado bendiciendo estaban echando raíces en su vida. Entonces pensé …