Una golondrina se vio en el desafío de atravesar volando el planeta.Ya las demás golondrinas habían viajado y ahora ella estaba sola en medio del invierno. Al no encontrar comida. se decidió emprender sola el viaje. Mientras volaba comenzó a llover, lo que se convertía en hielo al caer en sus alas y ya no pudo más aletear cayendo al suelo. Mientras yacía inmóvil, una vaca arrojó su desecho sobre la pobre ave, malhumorada gritó:
—Aquí estoy con frío a punto de morir y como si esto fuera poco me cae esto encima, ¿qué horrible forma de terminar mis días?
Unos minutos después descubrió que ocurría un milagro. Se estaba calentando. El hielo de sus alas se derretía y la sangre fluía nuevamente. Sobreviviría para volar al otro lado del planeta.
Como la golondrina, veces tenemos necesidad de alzar el vuelo, buscando nuevos horizontes, no sabemos que habrá más allá, pero hay que hacerlo. Las dificultades pueden venir, pero aún en medio de lo más crítico aparece algo esperanzador.
¿Te ha pasado que cuando más mal te encuentras, llega algo peor. sobre tu vida? No es agradable para nada, ¿verdad? ¿Cómo lograste salir entonces?
Reflexión
Bueno, veamos que no todo es como parece. Podemos engañarnos ante algo difícil de manejar, creyendo que claudicaremos. Sin embargo, las crisis pasan y nosotros seguimos. No hay que perder la fe de que nos levantaremos. No son los golpes ni las caídas las que hacen fracasar al hombre, sino su falta de voluntad para levantarse y seguir. La única forma de avanzar es levantarse y caminar.
El sabio conoce el miedo y se cuida del peligro, pero el tonto es atrevido y se pasa de confiado.
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